“Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”: La política santafesina, los placares y sus muertos

“Todos tenemos un muerto en el placard” suele decirse comúnmente en el mundillo político, como una pueril alegoría que trata de quitarle relevancia y dramatismo a los hechos que ensombrecen el prontuario de un candidato y que, muchas veces, son guardados bajo siete llaves para que no se dimensionen demasiado dentro de la sociedad y generen inevitablemente la pérdida de credibilidad que trae aparejado someterses al escarnio público.  

La política santafesina se ha vuelto prolífica en los últimos tiempos entregar situaciones que ponen “en aprietos” a dirigentes con aspiraciones,  dejando al descubierto en ellos “un aura de mala praxis” sobre sus acciones, las cuales llevan a instalar dudas, recelos y resquemores en el electorado santafesino, sobretodo,  a la hora de la decisión de acompañar a sus candidaturas con un voto.

Estamos atravesando un año donde se juega “la previa” de la disputa electoral del 2023, donde se juega el poder real en la provincia, buscando, nada más y nada menos, al sucesor que ocupará el sillón del Brigadier López para hacerse cargo de la Casa Gris por los próximos cuatro años. Casi nada o casi todo, por esa razón se jugará fuerte durante la campaña en la búsqueda de quedarse con el “premio mayor”.

La ferocidad e inmediatez informativa que nos tiene acostumbrado las nuevas y múltiples formas de comunicarnos, con un sin fin de portales y variada presencia de redes sociales.  “No hay amigos en el Facebook y el Twitter es un pájaro ruin”, cantaría Fito Páez, y eso hay permitido que tomaran estado público ciertos eventos que ponen sutiles puntos suspensivos sobre la “honorabilidad” de las personas, porque al fin de cuenta como dice el dicho “cuando el río suena, piedras trae”  y porque hay una recurrente predisposición en la gente de creer que los “rumores” siempre traen consigo, algo de verdad.

La detención en esta semana de Marcos Jeremías Mac Caddon, acusado de ser integrante de una asociación ilícita relacionada con el negocio de la droga, sospechado de trabajar para “Guille” Cantero, además de ser parte de la barra brava de Newell’s como dato aleatorio. Pero lo que llamó poderosamente la atención fue el “descubrimiento”  de que el mencionado ladero del líder de Los Monos trabajó como puntero del PRO, según consta en la bitácora de una foto, “auspiciada”, como era de esperar, por el inefable Marcelo Saín en su red social twitter. En esa imagen aparece el sindicado narco detenido junto al Diputado nacional de Juntos por el Cambio,  Gabriel Chumpitaz, en el marco de una actividad proselitista compartida por ambos en 2016.  “Una imagen vale más que mil palabras”, nos advierte un antiguo proverbio chino, luego habrá tiempo para explicaciones y para una detallada exposición de razones que justifiquen los motivos del fotografiado encuentro. El gran problema que tiene el político es el “mientras tanto”, ese impiadoso camino por donde entra en debate la consideración de la gente sobre el hecho conocido.

Revisando placares, como no recordar los febriles días en donde la aparición de escuchas telefónicas dejaban al descubierto “supuestas” vinculaciones del diputado provincial Maximiliano Pullaro y el senador Lisandro Enrico con Alejandro Druetta, un jefe policía caído en desgracia, En el audio viralizado se pudo precisar que “palabra va y palabra viene” , el poder político  brindaba “cierta protección” al ex jefe de la División Inteligencia de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones para ejercer sus acciones, que dicho de paso, fue acusado de ser “el regulador estatal de la narcocriminalidad” y condenado a 10 años de prisión.

Las escuchas que lo relacionan con el ex Jefe de Policia Alejandro Druetta complicaron oportunamente al diputado Pullaro

“Todo pasa”, la frase grabada en el anillo del recordado presidente de la AFA parece cumplirse en la política doméstica inexorablemente al pie de la letra,  aunque siempre “alguna mancha queda en las personas” al momento de hacerse necesaria una valoración electoral.  El santafesino es impredecible al ceder su apoyo en las urnas, como hemos dicho en infinidad de oportunidades en este medio, “lo que da, te lo quita con la misma facilidad” sino habría que preguntarle a Angelini y Granata, que aún andan preguntándose en donde quedo extraviada la montaña de votos que creían poseer.  

Otro caso emblemático es el que tiene como protagonista al senador por San Lorenzo, Armando Traferri, imputado por los fiscales Schiappa Pietra y Matías Edery como presunto jefe y organizador de una organización ligada con el juego clandestino. El empresario Leonardo Peiti, prendió el ventilador y mandó al frente al legislador como cómplice directo de un acto de corrupción. Mientras los fiscales Gustavo Ponce Asahad y Patricio Serjal continúan presos por la causa, el sanlorencino amparado en los fueros parlamentarios, por ahora, resulta intocable para la justicia. Aunque se especula que quizás el santafesino ya le impuso su condena social, que es en definitiva, el peor de los veredictos. Habrá que esperar hasta el 2023 para saber como continua esta historia de Traferri y su relación con la gente. Lo que si se puede confirmar es que “el muerto en el placard del senador” goza de muy buen estado de salud y hasta tiene los aportes al día parece.    

No podíamos terminar esta recorrida sin citar la particular situación que vivió el ex Midachi, Miguel del Sel, quién en su foja de servicios tiene acreditado haber sido declarado culpable de corrupción por manejo turbio de dinero público en campaña durante las elecciones del año 2011 y hasta fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por un tiempo. La Justicia electoral de Santa Fe encontró oportunamente culpable al humorista de PRO y por más,  que el propio Mauricio Macri insista en relanzar nuevamente su candidatura en Santa Fe, Del Sel estaría evaluando seriamente no formar parte de ninguna lista.

El senador Traferri tiene pendiente una causa con la justicia por su supuesta vinculación con el juego clandestino

El electorado santafesino no se lleva muy bien con la corrupción, lo ha demostrado con hechos votando reiteradas veces en contra de todo candidato que tenga que ver con el kirchnerismo, justamente por el motivo que fue condenado el ex candidato a gobernador por Cambiemos. La mancha para el ex embajador en Panamá resulta indeleble y por esa razón esta meditando mucho participar y preferiría no volver a exponerse publicamente formando parte de una candidatura. Los más interesados a que juegue Del Sel son los propios popes del PRO nacional, obligados por la fallida puesta en escena de las últimas intermedias. En el espacio del presidente recurren a cualquier estrategia para volver a escena con aspiraciones y esta iniciativa da toda la impresión, no va a llegar a buen puerto.

La honestidad y la transparencia es un valor que en la política de estos días cotiza en bolsa, aunque son varios los posibles candidatos que tienen situaciones que preferían olvidar, una marca que ensombrece en alguna medida sus objetivos de cara a una eleccion. Hay otros posibles candidatos como Clara García, Mirabella, Busatto, Scarpin y hasta el propio Javkin han demostrado que pueden abrir de para en par sus placares para mostrar lo que tienen adentro. “Síganme los buenos” solía decir el Chapulín Colorado, la política debería tomar más seguido ese ejemplo..   

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