Política Santafesina: “Profecías para un 2022 plagado de interrogantes”

El número 22 es el loco en la jerga de la quiniela y este 2022 tiene además una especial connotación si nos remitimos a las profecías de Nostradamus, como es su costumbre nos anticipa malas noticias: la muerte de un líder político, graves efectos del cambio climático, una “nueva” fuerte crisis económica a escala global que verá aumentar el hambre entre la población y la inflación y para rematarla: la caída de la Unión Europea. Casi nada, como para estar entretenido esperando lo que viene. Un año que nos obligará a redoblar la actitud de resistencia hacia este presente esquivo  y sobretodo, a mantener viva la esperanza por un futuro mejor.   

Para la política santafesina, inmersa en los interminables bémoles de una pandemia que sigue sumando capítulos a su saga, con una temperatura tan elevada como insufrible, con los problemas recurrentes en la energía eléctrica, con algunos políticos de vacaciones, pavoneándose sin ningún tipo de pudor, en paraísos tropicales, con la ansiosa y dulce espera de la sociedad santafesina para conocer la resolución de las  causas de espionaje ilegal y del juego clandestino. Febrero, luego de la feria judicial, debería ser el “mes D”, para que las mismas se activen y empecemos a tener novedades al respecto.   

Podran finalmente los fiscales Schiappa Pietra y Edery poner en el banquillo al senador Traferri en la causa del juego clandestino.

Dicen que de toda crisis nace una oportunidad, la política sabe muy bien,  que en este enrevesado escenario deberá agudizar el ingenio para no inmolarse en el intento de seducir a un electorado, explotado, cansado y con nulas ganas de participar en ninguna agenda partidaria. Para el santafesino, hoy la política no cuenta, porque no la registra en ningunas de sus prioridades, es más, la desecha.

En este extraño momento, cargado de vicisitudes y de problemas, los partidos tendrán que empezar a delinear sus “rumbos” para la justa electoral que nos espera en el 2023, en donde se jugará el “poder real”, tanto en la provincia como en la nación. La importancia de este año es que los espacios políticos sembrarán expectativas, que en definitiva, determinarán si los mismos cuentan o no con posibilidades de triunfo. Mucho estará en juego y por esa razón  “la temporada de campaña” se abrirá pronto. Porque  en política, un año y medio puede ser mucho y poco tiempo a la vez, dependiendo de las pretensiones de los partidos  y de la capacidad que tengan para lograr instalar “buenos candidatos”.  

En el Frente Progresista la noticia que cambio las condiciones de juego del espacio fue la hecha pública por el propio intendente Pablo Javkin en referencia a un problema de salud que lo aqueja, una “patología prostática” que lo mantendrá ocupado este año, principalmente, en lograr su recuperación física. Este hecho lo alejaría de una posible incursión electoral buscando la gobernación en el 2023.  Gente de su entorno confirmaron a este medio que el objetivo primario del mandatario municipal será ir por un segundo mandato en Rosario, para luego sí, catapultarse a la pelea por la  gobernación en el 2027. Javkin seguiría el mismo camino que transitaron Hermes Binner y Miguel  Lifschitz, quienes después de dos periodos como intendentes de Rosario lograron sentarse en el sillón del Brigadier López. “Para que arriesgar, la salud de Pablo está primero y en un escenario tan difuso como el que se viene, es mejor ir por lo seguro”,  transmitía a este portal un dirigente allegado al ex concejal radical. 

Pablo Javkin priorizará este año la recuperacion de su estado de salud y casi con seguridad competirá en el 2023 por un nuevo mandato en la municipalidadd e Rosario

Clara García asoma en el Frente Amplio Progresista como la “candidata” para ir por la gobernación en el 2023, los 230mil sufragios obtenidos en las intermedias por la ex mujer de Lifschitz cotizan mucho en el espacio. El socialismo reniega de conformar un Frente de Frentes, como lo expresó cabalmente Joaquín Blanco: “el frente de frentes ni nos asusta ni nos convoca. Para nosotros, hoy, es un eslogan vacío”, dando por tierra cualquier posibilidad de alianza masiva. En síntesis el Frente Progresista jugará solo el año próximo, habrá que ver que rol ocupa Emilio Jaton, intendente de Santa Fe en toda esta historia.

Lo que sí hay que prestarle mucha atención a como evoluciona el PRO en Santa Fe, un espacio de “capa caída” que se quedó sin referentes protagonistas. Federico Angelini fuera de combate después del doloroso tercer lugar en la interna del 2021, Roy López Molina salido de la escena política y con José Corral ocupado en otras lides, – un importante cargo en el Enacom – sumado a las pocas posibilidades que el mismo se asigna para anotarse en la lista para ir por la gobernación. Existe un solo nombre propio que le devolvería expectativas al espacio de Macri en Santa Fe, ese es Miguel Del Sel, un sueño impulsado desde el centro del poder de Juntos por el Cambio, que por ahora tiene muy poco asidero. Convencer al ex Midachi será una misión casi de estado de los “popes” de Cambiemos si quieren seguir manteniendo vivo el sello en la provincia. Casi nada.   

En el renovado y remozado radicalismo provincial, Barletta se autopostuló por enésima vez como candidato a la gobernación. “Sin duda que me gustaría, porque conozco la provincia, tengo experiencia de gestión como intendente de Santa Fe y sé lo que hay que hacer, cómo aprovechar todo el potencial que tenemos. Los santafesinos siempre van a contar conmigo”, se despachó el ex embajador en Uruguay, la duda pasa por saber si alguien esta vez le “dará bolilla” a su pedido. Aunque “la verdad de la milanesa” la van a definir; Maximiliano Pullaro y Dionisio Scarpin, el actual senador nacional cuenta con todas las herramientas para disputarle, al ex ministro de Seguridad, en un interesante mano a mano quien será el encargado de representar a JxC para la gobernación. Mientras ambos miran de reojo que Del Sel no aparezca en escena, o mejor dicho, que si aparece sea solo arriba de un escenario con los “Midachi”.

Miguel De Sel es un nombre que seduce siempre mucho a los “popes” del espacio de Macri y será tentado nuevamente a pelear por la gobernación en el 2023

Para el peronismo santafesino será un año de variados desafíos. Recuperar la unidad del PJ es una “necesidad” a trabajar, la historia marca que la victoria depende casi siempre de ello. La derrota electoral en las últimas intermedias reconfiguró las prioridades partidarias. El buen desempeño en las urnas de “Hacemos Santa Fe”, sobretodo en el sur de la provincia, envalentonó a los armadores del espacio del gobernador. “La meta es replicar lo hecho en el Departamento Rosario en el resto de la provincia”, “Si logramos achicar las diferencias de votos con relación a Juntos por el Cambio en el centro-norte  de Santa Fe, tenemos grandes posibilidades de volver a ganar la provincia el año próximo”, señaló ilusionado a este medio nuestro interlocutor para terminar. 

En el peronismo, nos advierten que van a trabajar “la marca” del gobernador y a partir de ello, generar un lugar de pertenencia, que sea amplio, inclusivo, y que pueda superar las limitaciones que genera el kirchnerismo a la hora del voto en muchos sectores de la sociedad santafesina. En “Hacemos Santa Fe” entienden que mejorar los magros índices de inseguridad es prioritario. Confian en el espacio que si logran llevar tranquilidad, principalmente a los habitantes de Rosario, se empezaran a hacer visibles los logros del gobierno; como la Billetera Santa Fe, el exitoso operativo de vacunación, la permanente ayuda a los sectores productivos y la obra pública en todas las localidades de la provincia. “Hay que comunicar mejor nuestra gestión, tenemos que construir nuestro relato si queremos ganar” advierten desde el PJ sobre el viraje que habrá en la comunicación para este año.  

Roberto Mirabella es el elegido por el espacio del gobernador para darle continuidad al proyecto de Perotti en el 2023.

Para los posibles candidatos que pondría en cancha el PJ, es aún muy pronto para tener alguna certeza, aunque “ya juega” en la cabeza de muchos estrategas del espacio un “tridente”, el cual los entusiasma: Perotti encabezando la lista de diputados provinciales, Mirabella para la Casa Gris y Lewandowski para cumplir un viejo y frustrado deseo del peronismo: la intendencia de Rosario. El tiempo dirá si este anhelo termina siendo realidad o queda solo en un sueño incumplido.

El 2022 será un año “bisagra” porque definirá muchas cuestiones para el año próximo. El 2023 esta a la vuelta de la esquina, los partidos políticos saben que no pueden perder tiempo y empezaran, una vez que pase este “calor del infierno” que nos agobia a todos,  a transitar los caminos de la construcción política para generar las mejores alternativas para ofrecerle al exigente electorado santafesino. El dicho reza que “cocodrilo que se duerme es cartera”. Creemos  estar convencidos que todos los candidatos ya habrán tomado debida nota de ello, aunque en política, nunca se sabe…

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