Costumbre criolla en vías de extinción: Comer un asado paso a ser casi una utopía.

En seis meses la carne subió en promedio el 22,23 por ciento.

El informe fue difundido por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec).

Otra manera de entender las variaciones que está sufriendo este rubro en especial, según el Índice de Precios al Consumidor, es analizar el informe mensual que realiza el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). Allí se detecta que el kilo de asado en Rosario tuvo un incremento promedio de 22,23 por ciento en los últimos seis meses.

En julio del año pasado, de acuerdo a este estudio, el kilo de asado costaba un promedio de 181,63 pesos. Y 390 gramos de pan de mesa, 48,11 pesos. En tanto, en enero de este año, el asado alcanzó un promedio de 222,02 pesos. Una suba importante de 40,39 pesos, que representó un porcentaje de 22,23 por ciento. Mientras que la misma cantidad del pan de mesa pasó a valer 62,49 pesos.

Esas son estadísticas oficiales promedio de toda la provincia, que exponen con crudeza la realidad que azota a los argentinos y que no les permite disfrutar del asado, tan asiduamente como antes.

Por lo pronto, la gran costumbre argentina parece estar en retirada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *