Copa América: Argentina perdió con Brasil jugando el mejor partido en el torneo.

Una de las semifinales de la Copa América ponía frente a frente a Argentina y Brasil, el clásico de barrio del continente, ambos equipos llegaban a la justa deportiva cargando en sus espaldas deudas que cancelar con la gente y con su historia.

Para Brasil, el estadio Mineirao le agitaba todos los fantasmas de aquel 7 a 0 sufrido frente a Alemania en el Mundial 2014, para Argentina era la oportunidad de empezar a reconciliarse con sus hinchas, con una victoria que le devolviera la autoestima suficiente para ir en busca de un titulo necesario.

El partido empezó acorde a esas premisas previas, mucho nerviosismo, lucha, extremo cuidado y poco vuelo futbolístico, tanto la selección local como la albiceleste, jugaron los primeros minutos con los dientes apretados, esforzándose para no cometer errores y tratando de jugar solo cuando se podía.

En esos momentos de incertidumbre, solo Paredes y De Paúl parecían entender como debía disputarse este partido, corrieron, metieron y se sacrificaron en cada pelota, Messi no encontraba su lugar en el mundo y la selección de Scaloni lo extrañaba demasiado.

A los 18 minutos apareció en escena quien será a la postre el mejor jugador del partido, Dani Alves trepó en campo contrario desairó rivales, metió una pelota fantástica en profundidad para Firmino, centro de este y gol de Gabriel Jesús, quien entrando por el medio del área solo tuvo que empujarla adentro del arco.

A los 29 minutos Argentina tuvo el empate tras un centro frontal de Lionel Messi, el cabezazo de Agüero pego en el travesaño cuando estaba totalmente vencido Alisson, la suerte esta vez era brasilera.

La segunda etapa mostró lo mejor de la selección Argentina en la Copa América, con gran personalidad el equipo albiceleste fue empujando a Brasil contra su arco, lo tuvo Lautaro Martínez después de un pase de Agüero, pero su media vuelta encontró bien parado al arquero Alisson.

Argentina iba al ataque, quizás sin juego atildado pero con muchas ganas y esa actitud fue la que encendió las esperanzas de los hinchas que estaban en el estadio. Messi reventó el palo a los 12 minutos al recibir la pelota dentro del área después de un rebote en un defensor rival.

Messi era la bandera que guiaba al equipo hacia delante, Brasil se defendía como podía, padeciendo cada embestida de la selección dirigida por Scaloni, hasta que a los 25 minutos se produce la jugada que marcaría un quiebre definitivo en el partido, en un ataque de  Argentina donde todos pidieron penal de Dani Alves a Agüero, el arbitro-de dudosa honorabilidad-hizo seguir la jugada, en la replica nace el segundo de Brasil.

Escapada de Gabriel Jesús desde la mitad de la cancha dejando en el camino a Otamendi, luego hace pasar de largo a Pezzella en el área y le sirve el gol a Firmito que solo tuvo que empujarla al arco vació para marcar el dos a cero que a la postre seria el resultado definitivo.

Quedo tiempo para algún arrebato más de Argentina y para el lucimiento de Dani Alves, la figura de la cancha, que hizo quedar en ridículo a los 36 años que acusa en su documento porque corrió como el más joven hasta el final, demostrando que su clase sigue intacta.

Fue victoria de Brasil que jugara el domingo la final de la Copa América, para Argentina solo queda el consuelo que a pesar de sumar un nuevo traspié en su historia, termino jugando con grandeza, no mereció perder como lo hizo, al menos esta vez, no tiene nada que reprocharse…

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